Texto comisionado hawaiano

Humberto ha estado dos días sin publicar nada porque se quedó sin móvil. 1 minuto antes de ir al aeropuerto de Konna y volar a Lihue, se le cayó el móvil al mar; y para estar seguros de que iba a funcionar, era mejor dejarlo secar más de 48 horas. Y ahora está, cabizbajo, sentado…


Humberto ha estado dos días sin publicar nada porque se quedó sin móvil. 1 minuto antes de ir al aeropuerto de Konna y volar a Lihue, se le cayó el móvil al mar; y para estar seguros de que iba a funcionar, era mejor dejarlo secar más de 48 horas. Y ahora está, cabizbajo, sentado en la playa, en la orilla, donde el agua apenas llega, como si estuviera castigado.
—Humberto, ven toma mi móvil. Escribe tus historias. Pero…
Este será su primer texto comisionado, es decir, que alguien se lo encarga.
—… tengo que leerlo. Quiero tener la última palabra antes de publicarlo.
—Mmm.
Encima se lo piensa.
—No vendo mi arte así. Antes muerto que vendido.
—Te pagaré un café caliente y una cerveza fría hoy mismo, a las 4 de la tarde. Y el texto mientras más largo mejor.
—Pero Instagram tiene límites.
—Pues haces capítulos.
—¿Un café caliente y una cerveza fría hoy mismo, a las 4 de la tarde? Escribiré desde tu punto de vista. Lo que Arancha dice y piensa.
—Entonces doble veto.
Me arrancó el teléfono y se fue a la hamaca que había montado unos minutos antes.
Estamos en Anini Beach. En el camping. Pusimos la tienda. Hay bastante viento, y llueve durante 5 minutos cada hora. Una tromba muy del Pacífico, durísima.

Mañana exploraremos la costa. Pasado haremos el famoso Haena Trail, en la costa norte. Humberto me ha entregado el móvil y se ido de nuevo a sentar a la orilla del mar.
—Ya me dices — dijo.
Yo logré dormir en la hamaca. La verdad, se está muy bien. Vuelve a llover, pero es que en esta isla todo es agua. El océano, las nubes, las cascadas que van al mar, todo. Buscó a Humberto. Está en el agua.
—¿Cuanto llevas ahí? —pregunté.
—¿Cuánto llevas dormida?
—¿Qué, te quieres hacer viejito? Salte ya.
—¿Para qué? Acá me quedo hasta ser tatarabuelo.
—Van a dar más 4:00. Quiero algo caliente y te debo una cerveza —dije.
Ahora el sol está perfecto. Igual no había que haber salido de la playa.~


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