Las castas de Puerto Rico

Las castas de Puerto Rico Entre piñas coladas y Medallas, fuimos a un monólogo sobre el pastel boricua, tradición de la isla. Y de vuelta al hospedaje la taxista nos contó la historia de los pasteles boricuas y las castas familiares de Puerto Rico. —¿Castas en Puerto Rico? —Oh, sí. —Serán clases sociales —dije. La…


Las castas de Puerto Rico

Entre piñas coladas y Medallas, fuimos a un monólogo sobre el pastel boricua, tradición de la isla. Y de vuelta al hospedaje la taxista nos contó la historia de los pasteles boricuas y las castas familiares de Puerto Rico.

—¿Castas en Puerto Rico?

—Oh, sí.

—Serán clases sociales —dije.

La chica que nos llevaba desde el viejo San Juan disminuyó la marcha. Atrás los coches comenzaron a tocar el claxon.

En Navidad —dijo—, la tradición son los pasteles boricuas. Y son muy costosos de hacer.

—Son como los tamales en México, creo.

—Estos solo se hacen en familia y solo en Navidad. Y en mi familia se hacen durante todo el día. Hay especializaciones, uno que corta la hoja de plátano. Otro que la limpia. El que hace la masa, el que prepara el guiso, el que rellena, el que envuelve. La abuela es la que coordina y pone el lazo. Todo el día. Todos los años la misma tarea.

—Que bonito. Muy familiar todo —dijo Arancha—. Te tomas una Medalla mientras estás cocinando y sociabilizas.

—¿Una cerveza? ¿Sociabilizar? —la chica frenó por completo—. Ahí se va a dar el ancho, ¿qué sociabilizar? Si te toca limpiar las hojas de plátano, probablemente lo harás durante toda tu vida. Los que trabajan bajo el techo no te hablan. La cadena de producción marca cuando recibes tu pastel boricua. Nadie te dirige la palabra. Mucho menos te dicen cómo pasar al guiso o al relleno. Solo hay una oportunidad. Una. La abuela te dice: “Este año te toca el relleno”. Y si la cagas, que es muy probable porque tú solo sabes limpiar hojas, te morirás limpiando hojas. No supiste rellenar, te quedas donde estás.

Yo estaba acojonado. Afuera los coches seguían pitando. Habíamos parado en medio de un cruce frente al Castillo San Cristobal. Parecía que iba a llover.

—¿Va a llorar? — me acerqué a Arancha a preguntar.

Luego la cagamos aún más: —¿Cual de los dos es mejor el de plátano o el de yuca? ¿Y el de pasas, qué tal?

Afuera comenzó a llover. No sabemos si ella lloraba pero solo repetía: —Limpiar las hojas.

—¿Y se pueden comprar?

—No —dijo casi inaudible—. No, eso es casero. Tradición boricua.

Nos bajó en ese momento del taxi y se marchó repitiendo una letanía. De casualidad estábamos frente al hospedaje.

—Ya se me antojó uno —dije a Arancha.

—Habrá que hablar con la abuela —que con la chica no conseguimos nada.~


Una respuesta a «Las castas de Puerto Rico»

  1. Avatar de Edit Careaga Castillo
    Edit Careaga Castillo

    Creo que es lo mismo que los tamales. En México suede hacerlos una sola persona y cuando hay participación, los roles pueden alterarse…sin más.

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